
- Introducción al Sufismo
- Origen
- Los Principio de Sufismo
- Sufismo y Paz
Paz y Estabilidad en Existencia
Paz y el Ser Humano
Paz y Sociedad - Sufi Prácticas
- Sufismo y Conocimiento 1.Principio del Centro Permanente e Informado
2.Principio de Equilibrio y Estabilidad
3.Principio de Cooperación y Colaboración
4.Principio de Comprensión y Unidad
5.Principio de Armonía
6.Principio de Orientación
7.Principio del Amor y la Atracción
Sufismo: Introducción
Hazrat Salaheddin Ali Nader Angha, el maestro espiritual actual de la Escuela de Sufismo Islámico M.T.O. Shahmaghsoudi®, en el libro Teoría "I" afirma:
"El sufismo en general se conoce como la dimensión interna del Islam. La palabra que captura la esencia del sufismo es Irfan, derivada de la palabra Ma’rifa que significa conocimiento. En este contexto, significa autoconocimiento que lleva a conocer la realidad de la Existencia y ser repleto con conocimiento divino. Sufismo es el camino de los Profetas. Este es la razón por la que he definido Sufismo como la realidad de la Religión."[1]
A lo largo del tiempo, las personas han intentado expresar la calidad inefable de la unidad mística de todas las existencias. Esta unidad subyacente ha sido el mensaje de todas las tradiciones religiosas. Sin embargo, las circunstancias externas y la ignorancia han causado la alienación y la incomprensión que ha existido y aún existe entre sus seguidores.
El punto de divergencia en todas las tradiciones religiosas tiene lugar cuando la experiencia se expresa en palabras e imágenes en las mentes de aquellos que no han tenido la experiencia por sí mismos. El punto de convergencia es la experiencia de la verdadera Realidad.
"Verdaderamente, esta Hermandad vuestra es una única Hermandad, y yo soy vuestro Señor más Querido, por lo tanto adoradme." Sagrado Corán (21:29)
Sufismo es la realidad de la religión y el centro mismo del Islam. La expresión de unidad y de integridad expresada en la proclamación de la fe en el Islam es, "la illaha il Allah", no hay más Dios que Allah. Es a través de esta sumisión que el estado de integridad se alcanza. La sumisión al conocimiento innato resulta en estabilidad, paz, supervivencia. Aquel que conoce la "I", la fuente de conocimiento interior, está regido por la ley penetrante de la sumisión. Este es el estado de libertad total y de amor que ha sido amplificado en las escrituras de los maestros Sufíes.[2]
Los Sufíes se distinguen porque nutren su dimensión espiritual además de cumplir con las enseñanzas del Islam. Las enseñanzas de los profetas tienen un significado triple en el sufismo. Hazrat Jalaleddin Ali Mir Abolfazl Angha, refiriéndose a un dicho de Sheikh Najmeddin Kobra afirmó:
"El sufismo consta de tres estadios: shari’at (tradición), tarighat (sendero del corazón) y haghighat (estado del corazón). Shari’at es como el barco, tarighat como el mar, y haghighat como el tesoro; por tanto, aquel que desea el tesoro debe embarcarse, navegar por el mar y llegar hasta el tesoro."[3]
El Imán Ja’far Sadegh (la paz sea sobre él) ha afirmado que la Salat (oración) abarca este triple significado:
Servidumbre es shari’at, Cercanía es tarighat, y Unión es haghighat.
El buscador de la verdad busca la integridad con lo divino. A través del éctasis del amor, la barrera entre Dios y sus criaturas se rompe gradualmente, resultando en la unidad divina. El objetivo del sufismo es la unión con el ser querido. El Profeta Mohammed (la paz sea con él) afirmó:
Ashado-An-la-illaha-il-Allah
Soy testigo y declaro que sólo hay un Dios, no hay más Dios que Allah
El sufismo permite que uno conozca su realidad eliminando el velo de la ignorancia a través de la purificación. El Maestro, conocido como "Pir", que significa "la luz del camino", guía al buscador a través del proceso de autoconocimiento. Las enseñanzas de Hazrat Imam Mohammad Bagher, el quinto Imán de Shi’a, ilumina claramente el camino del conocimiento para el buscador verdadero. Afirma:
El Maestro, el guía espiritual, es la pura esencia que debe ser presentada (revelada) por Dios al corazón del buscador a través de su luz divina.
A través de la purificación, gradualmente se presencia la luz del conocimiento. El Maestro es el guía paciente a la ascensión espiritual. La Luz del Maestro que guía ilumina el camino del buscador y permite que este conozca su ser verdadero
El Sagrado Corán nos dice: "El corazón no desmintió lo que había visto." (53:11)